El equipo de laboratorio para determinar los Límites de Atterberg en Las Condes no es aparatoso, pero sí preciso: una copa de bronce con zapata reticulada, un ranurador de doble bisel y un horno de secado calibrado a 110 grados. Con esos elementos y un mesón estable, nuestro laboratorio acreditado mide el límite líquido y el límite plástico de las muestras de suelo fino extraídas desde la zona precordillerana y el valle. La geografía de Las Condes, que asciende desde los 800 metros en San Carlos de Apoquindo hasta el borde del río Mapocho, genera depósitos coluviales y aluviales que requieren esta clasificación antes de cualquier cimentación. Trabajamos según NCh1508 y ASTM D4318, entregando el índice de plasticidad en 24 horas hábiles para que el ingeniero calculista pueda avanzar sin demoras. Para obra gruesa en Las Condes, donde los limos arcillosos son frecuentes, el resultado de Atterberg se complementa con un ensayo de granulometría para definir la fracción fina con exactitud.
El índice de plasticidad define si un suelo fino de Las Condes va a expandirse o contraerse con la humedad: es un número que el calculista no puede adivinar.
