Los 850 metros de altitud promedio de Las Condes y su ubicación sobre el abanico aluvial del Mapocho definen un perfil de suelo muy particular: gravas arenosas densas con intercalaciones de bolones. Hemos trabajado en proyectos desde San Carlos de Apoquindo hasta el sector de Los Dominicos, y la constante es que el coeficiente de balasto (Ks) que se asume en gabinete rara vez coincide con el real si no hay ensayos de campo. Por eso, antes de liberar una armadura, combinamos la exploración con sondajes SPT profundos y, cuando la columna estratigráfica es errática, aplicamos refracción sísmica para mapear la rigidez del subsuelo sin interpolaciones riesgosas.
En la grava de Las Condes, una losa de cimentación bien calibrada reduce los asentamientos diferenciales a menos de 2 cm incluso bajo cargas de 20 pisos.
