El ensayo de densidad de campo con cono de arena se ejecuta con un frasco de vidrio de 3.7 litros, embudo metálico y plato base calibrado que se apoya directo sobre la superficie compactada. En Las Condes lo usamos a diario en terraplenes de acceso a edificios, zanjas de colectores y rellenos contra muros de contención en sectores como San Damián o la avenida Kennedy. El procedimiento mide el peso del suelo extraído de un hueco esférico y lo contrasta con el peso de la arena calibrada Ottawa 20-30 que ocupa esa misma cavidad. La correlación entre ambos pesos entrega la densidad seca in situ, que comparamos contra la máxima obtenida en laboratorio mediante ensayos Proctor para determinar el grado de compactación real alcanzado por la maquinaria.
Un 95% de compactación Proctor en Las Condes evita asentamientos diferenciales que agrietan tabiques en menos de dos temporadas.
