En Las Condes, lo que más vemos es la variabilidad del suelo en distancias muy cortas. Un terreno en San Carlos de Apoquindo no tiene nada que ver con uno cerca del Canal San Carlos. La diferencia entre gravas fluviales y suelos finos coluviales puede ser de una cuadra a otra. Por eso el estudio de mecánica de suelos acá no admite recetas genéricas. La comuna se extiende desde la cota 800 hasta casi los 1.200 msnm en sectores como Los Dominicos, con pendientes que modifican la respuesta sísmica local. Nuestro equipo técnico ha ejecutado cientos de campañas en esta zona, combinando sondajes SPT con calicatas para identificar estratos problemáticos antes de que el proyecto arranque. La norma NCh433.Of1996 exige clasificar el suelo según tipo, y en Las Condes muchas veces domina el Tipo B o C sobre roca meteorizada, lo que obliga a afinar el espectro de diseño sísmico. Sin ese dato, la estructura queda subdimensionada en el papel desde el día uno.
En la zona precordillerana de Las Condes, clasificar mal el suelo Tipo C o ignorar los rellenos de quebrada es el error más caro antes de fundar.
