Cuando el equipo llega a Las Condes, lo primero que se posiciona es la prensa CBR de 50 kN, calibrada con celda de carga trazable y moldes de compactación Proctor de 6 pulgadas. El ensayo mide la resistencia a la penetración del suelo tras sumergir las probetas durante 96 horas en condiciones controladas, simulando la saturación crítica de la subrasante. En una comuna donde el tráfico sobre Avenida Apoquindo supera los 80.000 vehículos diarios, la capacidad de soporte no es un detalle menor. La metodología que aplicamos sigue el procedimiento del LNV 92 del Laboratorio Nacional de Vialidad, extrayendo muestras inalteradas mediante calicatas en los primeros 1.5 metros de profundidad, justo donde se apoyará la estructura del pavimento. Cada punto de ensayo en Las Condes refleja la variabilidad de los suelos aluviales del piedemonte andino, con presencia de bolones y finos que exigen una interpretación geotécnica cuidadosa antes de definir el espesor de las capas granulares.
Un CBR de subrasante inferior al 6% en Las Condes obliga a estabilizar con cal o aumentar el espesor de base granular en al menos 15 centímetros.
