La norma NCh1508 establece los procedimientos para la clasificación de suelos, y en una comuna como Las Condes —donde los depósitos aluviales del río Mapocho se entremezclan con suelos finos de origen volcánico en las laderas precordilleranas— una caracterización granulométrica rigurosa define la viabilidad de cualquier proyecto. El análisis granulométrico por tamices y la sedimentación por hidrómetro permiten trazar la curva de distribución completa, desde las gravas hasta la fracción coloidal. Esta información es indispensable para estimar la permeabilidad, la susceptibilidad al congelamiento en cotas altas sobre los 900 msnm y el potencial de licuefacción en sectores con napa freática somera. En Las Condes, donde conviven torres de oficinas en Sanhattan con viviendas unifamiliares en Los Dominicos, la demanda de precisión granulométrica cruza todas las escalas de obra. Nuestro laboratorio aplica los lineamientos de la ASTM D422 y la metodología del hidrómetro 152H para entregar resultados que los calculistas integran directamente en modelos de capacidad portante y en la selección de sistemas de mejoramiento por vibrocompactación cuando el material de fundación lo requiere.
Una curva granulométrica bien definida anticipa el comportamiento hidráulico y mecánico de los estratos antes de mover un metro cúbico de tierra.
